Revista de Medicina de Estudiantes del Sur

EDITORIAL | VOLUMEN 1, NÚMERO 2, P7, OCTUBRE 2005, DOI:

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El autor declara no tener conflictos de interés.

Conflictos
de interés

José A. Inzunza N. jainzunza@gmail.com

Correspondencia

Editorial "Revista de Estudiantes de Medicina del Sur". Volumen 1, Número 2. Noviembre de 2005.

Editorial “Revista de Estudiantes de Medicina del Sur”. Volume 1, Number 2. November 2005.

José Antonio Inzunza Navarro¹, Juan Araneda Minder²

(1) Editor Jefe, Revista de Estudiantes de Medicina del Sur, Universidad de la Frontera, Temuco.
(2) Editor Ejecutivo, Revista de Estudiantes de Medicina del Sur, Universidad de la Frontera, Temuco.

Investigar se define como realizar actividades intelectuales y experimen-tales de modo sistemático con el propósito de aumentar los conocimien-tos sobre una determinada materia. Si desglosamos esta definición encontramos un método, la estructura para resolver una interrogante, la lógica que determina al método y el sentido de la investigación, que denota un interés del sujeto cognoscente en desenredar, descubrir y comprender a cabalidad los distintos aspectos del objeto de estudio.A través de los años mucho se ha discutido respecto de los fundamentos y métodos del conocimiento científico. ¿Qué nos lleva a investigar? ¿Cuál es el sentido de una curiosidad que dependiendo de la magnitud de las interrogantes puede incluso resultar riesgosa al sobrepasar la capacidad de comprensión de la respuesta? El ser seres racionales por definición podría ser origen y consecuencia de esta llamativa y muy en boga actividad en todo aspecto del muy característico ser humano actual.La enseñanza desde los colegios hasta las universidades está dirigida a desarrollar nuestra inteligencia racional, haciéndonos parecer como fin último el ser investigadores, descubridores y creadores de nuevas técnicas para el desarrollo gregario. Deberíamos reflexionar que si bien podría ayudarnos a suplir la necesidad constante de reconocimiento en una comunidad, necesariamente podría tener como costo la despersonalización de los actos, el olvido del individuo en su interior.Al hablar de humanizar, no destacamos solamente el sentido benevolente de los actos, sino que los lleva-mos a una instancia en que se considere no solo al individuo como parte de un rebaño, sino en que tam-bién tengamos en cuenta los intereses y la dignidad de cada ser.El ser investigadores y, adecuadamente, investigadores en medicina, debería firmemente conllevar tanto la necesidad de buscar soluciones concretas a problemas de salud como parte no solo del desarrollo de una profesión o del crecimiento intelectual pensante de un grupo o de un individuo, como también el cre-cimiento intelectual emotivo de seres humanos conscientes, mejores personas, mejores médicos.